TERE UNSAIN

El Realismo contemporáneo se caracteriza por una figuración comprometida con un contexto, lejano del academicismo tradicional pero cercano a una realidad poco idealizada, sí reflejada, no obstante dura e implacable y sin embargo cercana, a veces entrañable y otras cuestionable, pero sin lugar a dudas del siglo XXI, actual y vehemente.

La obra de Tere Unsain nos acerca a todos los entornos mencionados. Sus trabajos son críticos, desgarradores, reivindicativos, pero también observamos especialmente en los retratos de personas, calidez, ternura, admiración y respeto, pero también intensidad y densidad.

Nacida en Barcelona, en 1952, estudió en el Liceo Francés y en el Colegio Sagrados Corazones de Barcelona. En 1975 se licenció en Historia del Arte por la Universidad de Filosofía y Letras de la Ciudad Condal, y ese mismo año obtuvo el título de Muralista y Maestro de Taller por la Escuela de Artes y Oficios de esa misma ciudad. Dos años más tarde, en 1977, monta su propio estudio y se dedica exclusivamente a la pintura.

La obra de Tere Unsain es contundente en cualquiera de las facetas, apreciándose una pasión extrema. En unas piezas se observa crítica social, en otras especialmente en sus miradas, un deseo íntimo y curioso de profundizar a través de los ojos retratados en las personalidades de que reflejan los mismos.

Su pincelada es vibrante e intensa, precisa y pulcra cuando conviene. Luminosidad radiante, y una gama cromática elaborada y heterogénea.

En sus dibujos, por lo general, son un canto a la familia, a la vida que de la misma se desprende, a la felicidad que ofrece la continuidad humana a través de los niños, sean bebés o con unos pocos años. Sonrisas y vivacidad, candor y calidez.  Son de un perfeccionismo extremo que demuestra su técnica, su dominio del lápiz o el grafito. Interesante el fondo pictórico, plenamente abstracto que revitaliza la obra con un toque de color.

A destacar también su interés por la tauromaquia, por ese toro bravo que tiene poco de morlaco, pintado de azul intenso con algunos toques de negro, en contraste con ese deseo de libertad, aunque el destino no juegue a su favor, y la violencia del rojo intenso que le envuelve le indica su designio final.

Curiosamente podría decirse que sus paisajes son mucho más impresionistas, casi brumosos. Amplios y extensos, sin edificaciones definidas, por perfectamente reconocibles. Rojos y azules siempre penetrantes dentro de líricos atardeceres.

Tere Unsain puede considerarse una artista multidisciplinar – trabaja también la escultura – y ofrece en su obra un concepto estético plagado de plenitud, y sensibilidad.

Marta Teixidó
Crítico de arte
www.cuadrosdeunaexposicion.es